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EL HOMBRE MAS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS

 ¿Podría Cristo haber pecado?

En cierto sentido, ésta es una pregunta estríctamente hipotética, dado que La Biblia claramente enseña que Jesús nunca pecó (Hebreos 4:15). Sin embargo, los teólogos la han discutido en profundidad. En términos técnicos, "impecabilidad" es la doctrina según la cual Cristo no podía pecar, aunque podía ser (y fue) tentado.

Las iglesias cristianas generalmente están de acuerdo en que:

Jesús jamás pecó, pero fue tentado.

"No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado." (Heb. 4:15 Reina-Valera 1995)

Cualquier tentación que Él enfrentara estaba dirigida a su naturaleza humana, en lugar de a Su naturaleza divina.

"Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni él tienta a nadie." (Santiago 1:13 Reina-Valera 1995)

Algunos teólogos, como Charles Hodge, han argumentado que Cristo podría haber pecado. Su principal argumento es que la tentación no es real a menos que exista una posibilidad de sucumbir a ella.

Otros (con quienes estoy de acuerdo) argumentan como sigue la idea de que Jesús no podía haber pecado.

Es posible intentar lo imposible, y la tentación es simplemente el intento de Satanás de desviarnos. La tentación y la susceptibilidad no tienen que ir juntas; tan solo la tentación que alcanza su propósito va acompañada por la susceptibilidad.

Todas las tentaciones a las que Jesús se enfrentó en Mateo 4 eran ofertas legítimas. La lucha en Getsemaní fue una experiencia real, difícil. Incluso se podría decir que Jesús experimentó una tentación peor que la nuestra, porque nosotros normalmente nos rendimos antes de que el diablo esgrima sus peores armas.

Aunque la naturaleza humana de Jesús pudiera haber tenido deseos que la tentación pudiera usar, Su naturaleza divina se aseguraría de que Él nunca decidiera pecar de hecho. No es práctico especular sobre qué podría haber decidido la voluntad humana de Cristo si hubiera obrado independientemente de Su naturaleza divina; tal situación nunca surgió.

Los atributos divinos de Cristo habrían hecho imposible que Él pecara:

Inmutabilidad - Su naturaleza básica nunca cambia (Hebreos 1:12; 13:8). Él era santo en la eternidad pasada, y permanecería santo ahora.

Omnipotencia - Caer ante la tentación muestra debilidad moral o falta de poder y capacidad. Cristo tenía poder infinito, y por tanto no era susceptible al pecado.

Omnisciencia - Satanás nos tienta intentando engañarnos.