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EL HOMBRE MAS GRANDE DE TODOS
LOS TIEMPOS
¿Mesias...
Mesías
Del hebreo mashiah en todas las treinta y nueve ocasiones
que se menciona en el Antiguo Testamento por la Septuaginta
como "Christos".
Significa "ungido". Los sacerdotes (Exodo 28:41; 40:15; Num
3:3), profetas (1 Reyes 19:16) y reyes (1 Samuel 9:16; 16:3;
2 Samuel 12:7) eran ungidos con aceite y consagrados para
sus respectivos oficios. El gran Mesías es ungido por encima
de sus compañeros (Salmos 45:7); ya que él toma en si mismo
esos tres oficios (sacerdotes, profeta y rey). La forma
griega "Messias" es empleada solo dos veces en el Nuevo
Testamento en Juan 1:41 y 4:25 (R.V. "Messiah") y en el
Antiguo Testamento la palabra Messiah, como una forma del
hebreo, se sucede igualmente dos veces (Daniel 9:25, 26; R.V.
"el ungido").
La primera gran promesa (Génesis 3:15) contiene en si misma
el origen de todas las profecías registradas en el Antiguo
Testamento aludiendo al Mesías y a la gran labor que él
tenía que cumplir en la tierra. Las profecías vinieron a
completarse y ser definitivas conforme el tiempo pasó; la
luz brilló más y más hasta alcanzar un día perfecto.
Diferentes periodos de revelación profética fueron
establecidos:
(1) el
patriarcado; (2) el periodo Mosaico; (3) el periodo de
David; (4) el periodo de profetismo -como cuando existía la
escuela de profetas mencionada en el Antiguo Testamento-.
Las expectativas de los judíos se mantuvieron de generación
en generación hasta la plenitud de los tiempos cuando el
Mesías vino proveniente de una mujer y nacido bajo el poder
de la Ley para redimir a todos los que vivían bajo la Ley.
Fue en su persona que todas aquellas profecías tuvieron su
cumplimiento. Jesús de Nazaret es el Mesías, el gran
libertador que tenía que venir (compare Mateo 26:54; Marcos
9:12; Lucas 18:31; 22:37; Juan 5:39; Hechos 2; 16:31;
26:22-23)
Traducción: Juan José Morales González |
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