A través de las
tierras de la Biblia, hay numerosas tumbas "tradicionales"
de varios personajes bíblicos, ¡algunas veces cientos de
sitios para un solo individuo! En muchos casos, no existe
evidencia histórica o arqueológica para respaldar la
identificación. Existen, sin embargo, por lo menos siete
casos en que hay una evidencia fuerte, aunque no
concluyente, para localizar la tumba de alguna persona, o
personas nombradas en la Biblia.
Jesucristo
Actualmente en Jerusalén, existen dos sitios que reclaman
ser el lugar de la tumba de Jesús: la iglesia del Santo
Sepulcro y la Tumba del Jardín. La Tumba del Jardín fue
identificada como la tumba de Jesús solamente a finales de
los años de
Holy Sepulchre Church, Jerusalem
1800 y carece de credibilidad histórica. Sin embargo, una
tradición muy antigua que data del primer siglo, mantiene
que la tumba de Jesús está en la iglesia del Santo Sepulcro
en la parte antigua de la ciudad de Jerusalén. En el siglo
cuarto, Constantino, supuestamente localizó el sitio de la
tumba debajo de un templo romano del siglo segundo, y allí
construyó una iglesia. Desde entonces, esta iglesia ha sido
restaurada y mantenida a través de los siglos. Actualmente
es compartida por seis religiones: Católicos Latinos,
Ortodoxos Griegos, Armenios, Sirios, Coptos y Etíopes.
El Sumo
Sacerdote Caifás
Osario del Sumo Sacerdote Caifás
Caifás fue sumo sacerdote por dieciocho años, del año 18 al
36 d.C. Posiblemente consiguió esa posición al casarse con
la hija de Anás, quien fue cabeza de un poderoso clan de
sumos sacerdotes (JUAN 18:13) Caifás es el infame líder de
la conspiración para crucificar a Jesús.
En una reunión de líderes religiosos, Caifás dijo: "Es mejor
que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación
perezca" (JUAN 11:50) El se estaba refiriendo a la posible
intervención de las autoridades romanas si las enseñanzas de
Jesús causaban inquietud. Sus palabras fueron proféticas en
cuanto a que Jesús murió por la gente, por toda la gente de
la tierra, como un sacrificio por el pecado.
Después que
Jesús fue arrestado, fue llevado a la casa de Caifás y
detenido allí esa noche. Los guardias se burlaron de El y lo
golpearon (LUC 22:63-65) En la mañana siguiente El fue
interrogado y golpeado de nuevo. Caifás le preguntó: "¿Eres
tú el Cristo, el Hijo del Bendito?" "Yo soy" respondió Jesús
(MAR 14:61-62) Luego Caifás envió a Jesús a Pilato para ser
juzgado.
Después de la crucifixión de Jesús, Caifás continuó
persiguiendo a la iglesia primitiva. Llevó a los apóstoles
delante de los líderes religiosos y les dijo: "Les dimos
órdenes estrictas de no enseñar en ese Nombre, sin embargo,
ustedes han llenado Jerusalén con sus enseñanzas y están
determinados a hacernos culpables de la sangre de ese hombre
(Jesús). Pedro y los otros apóstoles respondieron: Debemos
obedecer a Dios antes que a los hombres (HEC 5:28-29).
La tumba de la familia de Caifás fue descubierta
accidentalmente por trabajadores que construían un camino en
un parque, justo al sur de la parte antigua de la ciudad de
Jerusalén. Inmediatamente fueron llamados arqueólogos al
lugar del hallazgo. Cuando ellos examinaron la tumba
encontraron 12 osarios (cajas de piedra caliza para guardar
huesos) conteniendo los restos de 63 individuos. El osario
más bellamente decorado estaba inscrito con el nombre de
José, hijo de (o de la familia de) Caifás. Ese fue el nombre
completo del sumo sacerdote que arrestó a Jesús, como está
documentado por Josefo, en su libro «Antigüedades 18: 2, 2;
4, 3». En su interior estaban los restos de un varón de 60
años, casi con certeza los de Caifás del Nuevo Testamento.
Este extraordinario descubrimiento, por primera vez, nos ha
provisto con los restos físicos de un individuo nombrado en
la Biblia.
César
Augusto
Un gran político y administrador, César Augusto gobernó el
imperio romano desde el año 27 a.C. hasta el 14 d.C. Fue
Augusto quien emitió el decreto del censo que llevó a María
y a José a Belén, donde Jesús nació. (LUC 2:1-7) Augusto
erigió para sí mismo un gran mausoleo en Roma, en la rivera
este del río Tíber, un cuarto de milla al noroeste del foro
romano. En la actualidad los restos existen en el medio de
la Plaza del Emperador Augusto.
Tenía 285 pies de diámetro y 143 pies de alto, con una
estatua del emperador en su parte superior. Sus cenizas
fueron colocadas en una urna en el centro, mientras que las
de otros miembros de la dinastía fueron colocadas en urnas
en un corredor alrededor del cilindro central. A pesar de
que algunas de las urnas fueron encontradas en el lugar por
excavadores, las cenizas habían desaparecido hace mucho
tiempo.
La Tumba
de los Patriarcas.
La Biblia dice que Sara, Abraham, Isaac, Rebeca, Lea y Jacob
fueron enterrados en Hebrón, en una cueva llamada la cueva
de Macpela, comprada por Abraham.
Tradicionalmente esta cueva ha sido localizada debajo del
Haram el-Khalil (recinto sagrado del amigo del Dios único y
misericordioso) en Hebrón, la cual es en la actualidad una
mezquita musulmana. Referencias tan antiguas como la época
helenística (segundo siglo a.C.) testifican que este es el
lugar auténtico donde están enterrados los Patriarcas. La
cueva fue explorada por los Cánones Agustinos en 1119, año
en el cual ellos aseguraron haber descubierto los huesoso de
los Patriarcas.
Las Tumbas
de David y Salomón
A través del
período de los reyes, los reyes de Judá fueron fueron
sepultados dentro de la ciudad de David. En el extremo sur
de la ciudad de David, al sur de la antigua Jerusalén,
existen dos monumentales túneles con tumbas, las cuales,
muchos eruditos creen que son las tumbas de David y Salomón.
Desafortunadamente, éstas han sido dañadas por la
explotación de las canteras, de manera que no ha sobrevivido
ninguna inscripción que las identifique. En la misma área
hay muchas tumbas de la edad de hierro, posiblemente las
tumbas de los otros reyes de Judá.
Una excepción a las costumbres normales, fue el entierro de
Uzías. Puesto que él era leproso, no fue enterrado con los
demás reyes, sino "cerca" de ellos, en un campo para
entierros que pertenecía a los reyes, porque la gente decía:
"él tiene lepra".
Interesantemente, en el Monte de los Olivos se encontró una
inscripción en 1931 que databa del primer siglo d.C. y que
decía: "Aquí fueron traídos los huesos de Uzías, rey de Judá
- no abrir" Evidentemente, debido a su lepra, los huesos de
Uzías fueron removidos del campo que pertenecía a los reyes
y transferidos a otro sitio aun más lejano.Darius-I the
Great
DARIO EL
GRANDE
Darío I fue rey del imperio persa desde el año 522 hasta el
486 a.C. El dio el permiso para continuar con la
reconstrucción del templo (ESD 6:1-12) la cual había sido
suspendida por 10 años.
La suya es la primera de tres monumentales tumbas cavadas en
un acantilado cerca de la capital persa de Persépolis, en
Irán. La inscripción en la tumba dice:
El Rey Darío dice: Rey, quienquiera que tú seas, que venga
después de mí, protégete bien a ti mismo de las mentiras. No
confíes en el hombre que miente... Cree lo que yo hice y
habla la verdad a la gente. No la escondas. Si no escondes
estas cosas, y dices la verdad a la gente, que el Ahura
Mayda te proteja.
Hay otras tres tumbas en este lugar, que se piensa son de
los reyes persas Jerjes (485-424 a.C.), Artajerjes (465-424
a.C.) y Darío II (423-405 a.C.) Sin embargo, allí no hay
inscripciones que hagan segura su identificación. Jerjes es
el Asuero en el libro de Ester, el rey con quien se casó
Ester. Esdras fue un escriba (ESD 7:6) Nehemías el copero
del rey (NEH 2:1) bajo Artajerjes I. El fue quien autorizó
tanto a Esdras como a Nehemías a regresar a Jerusalén,
Esdras a realizar deberes religiosos y judiciales (ESD
7:12-26) y Nehemías a reconstruir los muros de la ciudad (NEH
2:1-9) Darío II puede ser el Darío mencionado en NEH12:22,
pero esto no es seguro.
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